Fantaseabas sobre como sería tu vida, con un vestido blanco y tu príncipe azul llevándote a su castillo sobre las colinas; por la noche te echabas en la cama, cerrabas los ojos y te abandonabas a tu fe. Santa Claus, el ratoncito de los dientes, el príncipe azul, estaban tan cerca que los saboreabas; pero vas creciendo y un día abres los ojos, y los cuentos de hadas han volado.
¡¡Viva los Reyes Magos!!
Hace 16 años






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